EL FUNCIONAMIENTO DEL INCONSCIENTE

La entrada de Freud se produce en un mundo donde estaban surgiendo las ciencias naturales, él toma esta línea pero no se mantiene ahí y comienza a buscar la particularidad del sujeto y cómo se manifiesta el inconsciente. De esta manera, Freud busca explicar la conducta desde lo no observable. Busca más allá de los fenómenos aparentes, de esta manera dice que lo que determina la conducta es la estructura profunda, él planteaba que no hay relación directa entre estímulo y respuesta, sino que son mediados por una estructura profunda la cual llama inconsciente. Freud se propone investigar aquella estructura que provee de ciertas características comunes a las personas.
Para Freud, el inconsciente nace de la represión originaria, es decir, cuando se lleva a cabo la división del mundo psíquico. Antes de que se de esta separación, el mundo psíquico es indiferenciado y está inundado por la pulsión. De este modo, Freud agrega que la pulsión es un límite entre el mundo biológico y el mundo psíquico, lo que da a conocer como paralelismo psicofísico, es decir, todo elemento psíquico tiene un concomitante biológico. De este modo, en lo psíquico no ingresa la pulsión como tal sino que se encontrarán representaciones cargadas por la pulsión. Así, las sensaciones primitivas son un flujo y éstas son investidas por la pulsión.
De este modo, cuando se produce la investidura de representaciones se estructura el mundo psíquico y hay una división como resultado de que las pulsiones afectan a las representaciones. En consecuencia, en el inconsciente no existe una estructura ordenada, sino que, por ejemplo, se puede tener una sola representación en distintos niveles. Una palabra puede tener ligazones con distintos elementos como imágenes sensoriales, imágenes conceptuales, etcétera.
Ahora bien, cuando este mundo psíquico comienza a ser cargado, es que aparece la división entre lo consciente y lo inconsciente. Lo consciente es una manera de focalizar la atención y es necesario para el funcionamiento del individuo en relación a su entorno. Para Freud lo consciente es relativamente libre de energía libidinal, es una suerte de “embudo” entre las cargas y la consciencia. Por otro lado, el inconsciente es una cadena fluctuante sin coherencia y que para dar dirección es que se utiliza este “embudo” que deja pasar una pequeña porción de pulsión la cual se aplica a un solo objeto.
Aquí aparece el proceso secundario, entendido como aquel proceso clasificatorio y de organización cognitiva del mundo; distinto al proceso primario entendido como aquel proceso mediante el cual el Ello consigue la satisfacción con la realización de los instintos y deseos. Los procesos primarios son inconscientes y se manifiestan fundamentalmente en el sueño. Los procesos de elaboración onírica (condensación, desplazamiento, etcétera) son procesos primarios. De esta forma, se pueden explicar los procesos de condensación y desplazamiento de la siguiente manera.
Siempre en los sueños se presenta la condensación. Varios elementos presentes en el sueño latente se conjugan, se unen en un mismo elemento; pueden ser fragmentos de imágenes, frases o trozos de ideas. Estos fragmentos de vivencias siempre estarán unidos de alguna forma por elementos comunes, que los relacionan y aparecen durante el análisis por medio de la asociación libre.
El desplazamiento, que también se presenta en los sueños, consiste en que la intensidad, la importancia y la cantidad de afecto de algunas ideas se desplaza hacia otras de manera que puede mostrar como importante algún elemento que en realidad es superfluo y, por el contrario, mostrar como imprecisos y sin importancia elementos importantes que por lo general corresponden a recuerdos de la infancia.
Por otro lado, como ya se señalaba, está el proceso secundario, que se define como aquellas actividades y procesos del Yo gracias a los cuales el sujeto consigue integrarse y adaptarse al medio. La percepción, el pensamiento, el recuerdo son ejemplos del proceso secundario.
Asimismo, es importante decir que el modelo que sigue luego Freud, es el modelo energético hidráulico; dice que hay una experiencia que ha quedado radicada en el inconsciente y por su carácter penoso no puede atravesar la descarga ya que el aparato locomotor está dirigido conscientemente por musculatura estriada, mas, las vísceras están dirigidas por musculatura lisa, por lo tanto, no se puede bloquear la energía y aparece el malestar que se conoce como angustia. Lo que alcanza a llegar a la conciencia es un derivado del conflicto hacia otro contenido.
Además del inconsciente como concepto central de esta teoría aparecen otros elementos de importancia para el entendimiento del psicoanálisis, de esta manera, Freud descubre que en la génesis de las neurosis gravitaban factores sexuales, característica del inconsciente.
De este modo, si bien la psiquiatría contemporánea fue importante en su momento, para efecto de la teoría psicoanalítica sólo tiene un carácter explicativo que ayuda al entendimiento de las condiciones en que creció el concepto del inconsciente. Así, Charcot sirvió como cimiento para el desarrollo de la teoría, luego Bernheim y Breuer. Sin embargo, Freud se aleja del modelo médico y se dedica a escuchar la palabra; se convierte en psicoanalista. De esta manera, comienza a entender el inconsciente mediante su factor sexual y lo primero que encuentra es la histeria, definida como aquello reprimido que se expresa en el cuerpo y pide ser escuchado.
Es preciso destacar que el concepto o idea más importante y trascendental del la teoría psicoanalítica es el inconsciente puesto que en base a éste es posible explicar las motivaciones de los seres humanos y por ende la conducta humana. Es por ello que será en función de este concepto que versará la teoría y los demás conceptos.
Para Freud, el inconsciente nace de la represión originaria, es decir, cuando se lleva a cabo la división del mundo psíquico. Antes de que se de esta separación, el mundo psíquico es indiferenciado y está inundado por la pulsión. De este modo, Freud agrega que la pulsión es un límite entre el mundo biológico y el mundo psíquico, lo que da a conocer como paralelismo psicofísico, es decir, todo elemento psíquico tiene un concomitante biológico. De este modo, en lo psíquico no ingresa la pulsión como tal sino que se encontrarán representaciones cargadas por la pulsión. Así, las sensaciones primitivas son un flujo y éstas son investidas por la pulsión.
De este modo, cuando se produce la investidura de representaciones se estructura el mundo psíquico y hay una división como resultado de que las pulsiones afectan a las representaciones. En consecuencia, en el inconsciente no existe una estructura ordenada, sino que, por ejemplo, se puede tener una sola representación en distintos niveles. Una palabra puede tener ligazones con distintos elementos como imágenes sensoriales, imágenes conceptuales, etcétera.
Ahora bien, cuando este mundo psíquico comienza a ser cargado, es que aparece la división entre lo consciente y lo inconsciente. Lo consciente es una manera de focalizar la atención y es necesario para el funcionamiento del individuo en relación a su entorno. Para Freud lo consciente es relativamente libre de energía libidinal, es una suerte de “embudo” entre las cargas y la consciencia. Por otro lado, el inconsciente es una cadena fluctuante sin coherencia y que para dar dirección es que se utiliza este “embudo” que deja pasar una pequeña porción de pulsión la cual se aplica a un solo objeto.
Aquí aparece el proceso secundario, entendido como aquel proceso clasificatorio y de organización cognitiva del mundo; distinto al proceso primario entendido como aquel proceso mediante el cual el Ello consigue la satisfacción con la realización de los instintos y deseos. Los procesos primarios son inconscientes y se manifiestan fundamentalmente en el sueño. Los procesos de elaboración onírica (condensación, desplazamiento, etcétera) son procesos primarios. De esta forma, se pueden explicar los procesos de condensación y desplazamiento de la siguiente manera.
Siempre en los sueños se presenta la condensación. Varios elementos presentes en el sueño latente se conjugan, se unen en un mismo elemento; pueden ser fragmentos de imágenes, frases o trozos de ideas. Estos fragmentos de vivencias siempre estarán unidos de alguna forma por elementos comunes, que los relacionan y aparecen durante el análisis por medio de la asociación libre.
El desplazamiento, que también se presenta en los sueños, consiste en que la intensidad, la importancia y la cantidad de afecto de algunas ideas se desplaza hacia otras de manera que puede mostrar como importante algún elemento que en realidad es superfluo y, por el contrario, mostrar como imprecisos y sin importancia elementos importantes que por lo general corresponden a recuerdos de la infancia.
Por otro lado, como ya se señalaba, está el proceso secundario, que se define como aquellas actividades y procesos del Yo gracias a los cuales el sujeto consigue integrarse y adaptarse al medio. La percepción, el pensamiento, el recuerdo son ejemplos del proceso secundario.
Asimismo, es importante decir que el modelo que sigue luego Freud, es el modelo energético hidráulico; dice que hay una experiencia que ha quedado radicada en el inconsciente y por su carácter penoso no puede atravesar la descarga ya que el aparato locomotor está dirigido conscientemente por musculatura estriada, mas, las vísceras están dirigidas por musculatura lisa, por lo tanto, no se puede bloquear la energía y aparece el malestar que se conoce como angustia. Lo que alcanza a llegar a la conciencia es un derivado del conflicto hacia otro contenido.
Además del inconsciente como concepto central de esta teoría aparecen otros elementos de importancia para el entendimiento del psicoanálisis, de esta manera, Freud descubre que en la génesis de las neurosis gravitaban factores sexuales, característica del inconsciente.
De este modo, si bien la psiquiatría contemporánea fue importante en su momento, para efecto de la teoría psicoanalítica sólo tiene un carácter explicativo que ayuda al entendimiento de las condiciones en que creció el concepto del inconsciente. Así, Charcot sirvió como cimiento para el desarrollo de la teoría, luego Bernheim y Breuer. Sin embargo, Freud se aleja del modelo médico y se dedica a escuchar la palabra; se convierte en psicoanalista. De esta manera, comienza a entender el inconsciente mediante su factor sexual y lo primero que encuentra es la histeria, definida como aquello reprimido que se expresa en el cuerpo y pide ser escuchado.
Es preciso destacar que el concepto o idea más importante y trascendental del la teoría psicoanalítica es el inconsciente puesto que en base a éste es posible explicar las motivaciones de los seres humanos y por ende la conducta humana. Es por ello que será en función de este concepto que versará la teoría y los demás conceptos.
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Quie bueno encontrar a otro psicologo en bligoo!!
Saludos y te estoy leyendo.
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Coti Díaz