“RAZÓN Y EMOCIÓN:
EL PODER DE DOS AMANTES”
(Javier A. López Jara)

Soñar no cuesta nada, pero creer que lo que sueñas pueda ser o convertirse en realidad es lo que muchas veces cuesta y no nos permite ver lo hermoso y sublime del pensar.
Pensar, se convierte en una herramienta que no valoramos y que dejamos accesoriamente a merced de lo que nos sucede, pero… ¿realmente reflexionamos cuando el pensamiento se conecta con la emoción y se traduce en un actuar lleno de verdades que transforman nuestro ser?
Son preguntas que surgen y que claramente no se pueden generalizar, las formas se mueven en nuestra cabeza de tal manera que buscan encajar en nuestros esquemas para así hacer que las disonancias cognitivas se eviten o reduzcan al máximo, encontramos entonces una ilusoria conexión entre el estar tranquilos con lo que sentimos y pensamos.
Cuando comenzamos a darnos cuenta de que el pensamiento nos lleva a lugares que sólo nosotros conocemos y a mundos que nunca nadie podrá visitar, es cuando la belleza de pensar se torna en una poderosa arma que conjugada con emociones condescendientes y coherentes con la cognición se transforman en conductas lícitas e increíblemente satisfactorias para quienes las sienten.
Aparece el poder del pensar, el poder del sentir y el poder del actuar, conjuguemos esta tríada y aprendamos a equilibrarla, “el querer es poder” como dice aquel aforismo, un querer que a la luz de un análisis minucioso estará compuesto por estos tres elementos que nos entregan la capacidad de ser personas abiertas al mundo y abiertas a la solución de problemas que se cree no poder resolver.
Sentir y pensar que unos es capaz de manejar la propia vida, siendo uno el que dirige el carruaje del ser es cuando aquellas creencias irracionales comienzan a disiparse y dar pie a una vida más clara, creencias que como la bruma que cubre el camino en un día oscuro comienzan hacerse a un lado movidas por una brisa que enseña la senda libre para poder seguir avanzando; por ello a pesar de que puedan haber obstáculos debemos ser capaces de sortearlos y esto sólo se dará al ser capaces de creer en la razón y la emoción como vigías que protegen la vida y la mente humana.
Razón y emoción son sólo dos caras de una misma moneda, son amantes apasionados que cuando juegan unidos invitan al actuar a bailar una danza hermosa, una danza llena de ritmos y melodías que endulzan el caminar, que ayudan a que cada paso se coordine y la coreografía resultante sea clara y gloriosa.
Evitar dolores y sufrimientos es imposible, son parte de la naturaleza humana, sentirse fracasado, odiado o repudiado serán sentimientos válidos, pero cómo los enfrentemos será trabajo de uno mismo; es aquí donde muchas veces se desatan batallas campales, pero si uno tiene claro que en una mano se sostiene a la razón como una espada de acero y en la otra están las emociones como aquel escudo de protección, entonces las batallas se hacen más llevaderas y aquellos sentimientos de frustración trascienden para convertirse en sentimientos de logro y alegría.
Aprendamos a pensar en conjunto con emociones genuinas para que de esta forma aquellas creencias irracionales sólo sean una piedrecilla más en el camino y no sean una neblina densa que no dejan avanzar.
El ser humano en sus grandes capacidades mentales será capaz de hacer esto y mucho más, sin embargo sólo podrá hacerlo cuando se de cuenta de que las herramientas las tiene y a pesar de que mucha veces estén guardadas en un baúl de incertidumbre tapado por el polvo con color de miedos, la llave está en nuestros corazones y que si el ímpetu se presenta, sólo basta abrirlo para apoderarse de estas valiosas armas y así poder hacer realidad aquello que soñamos.


La danza que tu plantea ojala fuera cierta y creible de realizar llevar de la mano a nuestros pensamientos de manera equilibrada con nuestras emociones. Creo que en la mayoria de nuestras vidas alguna de estas dos fuerza va mas adelantada que la otra y luchamos para hacerlas llegar a un acuerdo. Sin embargo, como sabemos hay personas que se caracterizan por ser sumamente razonadoras o al contrario son muy emocionales. Ahora, ?existe el equilibrio? yo diria que no, porque somos seres humanos en donde el medio que nos rodea nos influye segundo a segundo y nuestra mente de igual forma, por lo que vivimos en esa lucha constante que hemos logrado manejar de manera que nos permita funcionar.
Siento gran interes y me identifico enormemente por la corriente psicologica Gestalt y la terapia del mismo nombre, las emociones se encuentran en primer lugar antes que el pensamiento. Porque el sentimiento es producto de nuestra cognición, pero antes de esto debe hacer una emoción...
Saludos!
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Leonardo